Ascensor lunar

Cada lunes es un nuevo loop.
Y cada paso va escribiendo el flujo.

Otra vez me puse a hablar del tiempo cuando eran las seis. Porque hablar del tiempo es lo que mejor se hacer. Pronosticador experto de posibles chubascos y de nubarrones también.

…Es verdad. ¿Será que hay lluvia más tarde? – me preguntó.
Si llueve que sea de noche, porque de noche se siente bien escucharla – le dije yo.
Tenés razón; y porque el cielo es distinto, porque no es grisáceo, ¿no? Porque es azul, como ese azul de la noche cuando llueve, como cuando la tormenta no solo se mira, ni solo se escucha, si no que de a ratos se siente, ¿no?

Me sentí astronauta perdido en sus lunares.
No llegué a tocar las estrellas pero las llegué a sentir ahí, tan cerquita, tan cómplices, mirando el mundo conmigo desde alturas poco frecuentes.